Palma de Mallorca

Dudo que exista un lugar mejor en Palma para relajarse. Mi rincón se encuentra en la catedral de Palma de Mallorca y, por desgracia, es de difícil acceso. Subiendo las escaleras de caracol que la catedral esconde en una de sus puertas cerradas bajo llave, se llega a una de las torretas de ésta. Avanzando un par de pasos hacia el balcón, pocos segundos te restarán para perder el habla.





Mi recomendación es que se suba solo, preferiblemente en una estación de buen tiempo y, eso sí, un día soleado. El brillo del mar, contrastado con el color del agua de la fuente, sólo se consigue un día en que el astro solar brille con fuerza.



He aquí mi rincón. Si algún día visitáis mi isla, espero que os animéis a visitarlo.