Faro

Quisiera enseñaros este rincón. Es especial. Y por ello quiero compartirlo con vosotros.
Está en Faro. En el casco antiguo de la ciudad que se conoce como “Vila-Adentro” o “Cidade Velha”. Tiene, incluso, una pequeña historia: se cree que la muralla fue construida antes de la invasión romana. Se reconstruyó en el siglo IX. A lo largo del tiempo se hicieron varias reconstrucciones. Los últimos en habitarlas fueron los árabes. Se volvió a derrumbar con el terremoto de 1755. En las últimas décadas del siglo XX, se va recuperando. Hoy en día, se puede disfrutar del paisaje fantástico.


Cuando era pequeña mis padres me solían llevar allí para ver el mar y observar como los pájaros volaban sobre el agua mientras el sol quedaba reflejado en ella. Me decían que mirase bien como eran libres los pajaritos y, que, algún día, yo podría ser como ellos. Libre de cargas o problemas.

Al pasar los años, este pasó a ser mi sitio especial al que recurro cuando tengo un día menos bueno o porque simplemente necesito pensar. Es el mejor sitio para desconectar de todo y sentirme libre, ¡creedme!
La mejor hora para ir allí es al final del día, cuando el sol se está desvaneciendo. Yo, personalmente, lo prefiero. Además, opto por acudir a él sola aunque las personas más cercanas a mí también lo conocen.
Espero que algún día podáis disfrutarlo también. Y ¡ojalá os haga sentir tan bien como me hace a mí!

Palma de Mallorca

Dudo que exista un lugar mejor en Palma para relajarse. Mi rincón se encuentra en la catedral de Palma de Mallorca y, por desgracia, es de difícil acceso. Subiendo las escaleras de caracol que la catedral esconde en una de sus puertas cerradas bajo llave, se llega a una de las torretas de ésta. Avanzando un par de pasos hacia el balcón, pocos segundos te restarán para perder el habla.





Mi recomendación es que se suba solo, preferiblemente en una estación de buen tiempo y, eso sí, un día soleado. El brillo del mar, contrastado con el color del agua de la fuente, sólo se consigue un día en que el astro solar brille con fuerza.



He aquí mi rincón. Si algún día visitáis mi isla, espero que os animéis a visitarlo. 







Quiénes somos

Tu ciudad. Tu recuerdo. Tu calma. Tu inspiración. Tu rincón. Es hora de compartir el tuyo. Escríbenos a comparteturinconnosotros@gmail.com con una breve descripción de ese lugar que tanto deseas mostrar al mundo. ¿En qué época del año sueles ir? ¿Mejor solo o acompañado? ¿De día o de noche? Son algunos de los aspectos que debes indicar en el mensaje. No buscamos sitios generales que todo el mundo podría nombrar. No. Queremos el lugar exacto, en la coordenada exacta y con la vista apuntando al lugar exacto. Todos tenemos un rincón que merece la pena compartir. ¿Cuál es el tuyo?